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¡Buenos días!

Muchas teorías se han formulado acerca de los entrelazamientos cuánticos y una de ellas es la del «yo cuántico».

He de reconocer que esta teoría , cuando la leí por primera vez, casi me hizo estallar el cerebro. Todo lo había creído hasta ese momento, se iba al garete. Pero, la ciencia avanza y lo que antes se creía que era magia, ahora sabemos que es ciencia.

Vayamos al lío.

Jean-Pierre Garnier Malet es el padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo, también doctor en Física Cuántica en la mecánica de los fluidos. No es ningún mindundi que se invente teorías o postule en las redes sociales. Famosa es su frase» Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos».

Publicada entre 1998 y 2014 su teoría acerca del desdoblamiento del tiempo aporta un enfoque, que él mismo comenta que no es nuevo. Su investigación genera un cambio de mentalidad frente al manejo del tiempo. Es un principio universal ya conocido por Pitágoras y los griegos, aunque con el paso del tiempo se haya ido diluyendo en la mente colectiva.

La esencia de la teoría del doble cuántico es la que todo en el universo está desdoblado, una parte como partícula (materia) y otra en onda (energía), de manera que nosotros tenemos un estado energético al que Garnier llama el doble, por lo que no es que estemos desdoblados, sino que somos nosotros mismos en un estado diferente, el cuerpo ondulatorio o energético, que se encuentra a velocidades superiores a la luz.

Garnier nos dice que tenemos dos tiempos diferentes de forma simultánea: un segundo en tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia podemos pasar luego al tiempo consciente. Esta afirmación significa que todos nosotros vivimos en dos tiempos simultáneamente y por lo tanto no existe una segmentación real entre presente, pasado y futuro.

¡ Buf! ¿Qué lio, verdad? Pues esa es la base de la teoría del desdoblamiento cuántico.

Vayamos despacito.

La teoría del desdoblamiento afirma que nuestro cuerpo es energía que puede proyectarse hacia el futuro, extrayendo información de esa realidad paralela, para trasladarla a nuestra existencia presente.

Según Garnier, de cada instante que vivimos, una pequeñísima partícula es información mental que recibimos inconscientemente sobre nuestro futuro, de nuestro “otro yo”, formado de energía, cuánticamente hablando.

Ahora compliquemos el tema un poquito con términos más complejos.

Dentro del Universo las personas, al ser multidimensionales, también están duplicadas; por un lado tenemos a las personas en su forma corpuscular y por otra, las personas en estado energético.

Es decir, vivimos en varias dimensiones al mismo tiempo: el yo pasado, el yo actual y el yo del futuro.

A pesar de vivir en otro tiempo y espacio, existirían ranuras temporales donde podríamos conectar con ese otro yo, que se mueve a velocidades superiores a la luz.

Con nuestro pensamiento, generalmente orientado hacia el mañana, tendiente a planificar y proyectar, vamos creando diferentes posibilidades de futuro (futuros probables). Durante algunos instantes (millonésimas de segundo), nuestro estado corporal contacta o pasa al estado ondulatorio (energético) y vivimos en el cuántico sin enterarnos.

Según algunos, podemos hacernos conscientes de esos instantes gracias a la meditación, y lo hacemos muchas veces de forma inconsciente cuando nuestro cerebro entra en fase REM.

¿ Como te quedas? ¿ Tú o tu yo cuántico es el que no acaba de creerse lo que ha leído?

¡Saludos a todos!

Créditos de imagen: A quién corresponda.